DSC_0031Especial atención el C.E.M. C. lugares enentrenamiento en actividades recreativa reservado para jóvenes.

El caballo tiene la distinción de ser una disciplina deportiva en la que el niño se le pide no sólo para aprender una técnica, Pero se refieren a la vida ser dotada de voluntad y su carácter con quien, inevitablemente, está llamado a establecer una relación no sólo física sino también empática, basado en la confianza mutua.

Las lecciones en el campo e incluso antes de equipo-prácticas con miras a ruta pedagógica, capacitación y educación- Traiga a su hijo a la progresiva adquisición de seguridad y sentido de la responsabilidad: un animal grande como un caballo depende del cuidado y la atención del pequeño caballero.

La práctica ecuestre trae grandes beneficios al mejorar la postura, músculo (ejercitar la espalda para permanecer perfectamente construidos), desarrollo de músculos de la espalda y tonificar los músculos de las piernas y glúteos. También estimula la destreza, coordinación y sentido del equilibrio: el niño beneficiarse de los movimientos del caballo y seguir avanzando en el centro de gravedad y por lo tanto, se insta a realizar acciones cada vez más precisas.

DSC_0058 (2)Edad-entre seis y ocho años de la escuela- Es ideal para iniciar a su hijo en la práctica ecuestre, Mientras que un primer acercamiento con el caballo puede tener ya en el preescolar, alrededor de la 3/4 años. En este último caso, Aunque, será más resaltada la diversión aspecto de la actividad: el caballo se presentará en pequeño como un compañero de juegos, un amigo con quien pasar pacíficamente un tiempo.

En este caso prefiere una agradable media hora de la hora habitual de clase: la edad muy joven de menores caballeros conduce a tener un umbral de atención lábil y comprometerlos demasiado tiempo no sería mal, Pero contraproducente como aburrido y obtener un rechazo general.

Para hacerla lo más agradable posible y cada lección de entrenamiento, están diseñados para caballos de probada fiabilidad y experiencia, con la delicadeza y la tolerancia necesitan para apoyar (y el oso) los jóvenes y muy jóvenes jinetes.